Costa Brava en Canoa (IV): Cap de Creus (II)

Viene de aquí



Primeras luces del día sobre Cala Tavallera...



...pero aún era pronto para despertarse; mejor esperar un poquitín más


Vista hacia el interior de la cala, el Barranc de Taballera



Desayunamos, recogemos bártulos, los cargamos en las piraguas... en marcha hacia el Cap de Creus


Salimos de nuevo hacia el Golfet, tras pasar por el Cap Ravaner



El mar, de momento, está movidillo pero aceptable; después será otra cosa. Al menos, podemos disfrutar mirando las formas de las rocas...



...los impresionantes alcantilados...



...y los islotes cercanos. Aún así, era mejor no acercarse demasiado a la costa



De nuevo, una sucesión de calitas, una detrás de otra: Cala Gadallera en primer lugar



También bajan muchos barrancos hasta el mar, sin haber llegado a formar playa (habrá que esperar unos miles de años)



Mucho más espectacular este tramo que el de ayer



Esta parte de la península del Cap de Creus está prácticamente sin urbanizar; llegan pocos caminos, unos peñascos impresionantes... el paraíso en la tierra. Me recordó mucho a la costa vasca



Entramos en Cala Portaló...



...y pasamos de largo Cala d'Agulles, para doblar la punta del mismo nombre



Justo después viene la zona del Pla de Tudela, donde hasta hace pocos años existía una urbanización ilegal de un famoso club de vacaciones del que no voy a hacer publicidad. Afortunadamente, el complejo fue derruido y hoy podemos disfrutar del paisaje sin interferencias



Pasamos por un tramo con varios islotes...



...y por la entrada de otra cala...



...y cuando parecía que ya encarábamos hacia s'Encalladora, antesala del Cap de Creus...



...todavía tuvimos otra grata sorpresa en Cala Culip



Es una bahía bastante grande, donde es frecuente ver barcas y yates fondeados. El faro de Cap de Creus ya está a tocar de la mano; de hecho, un pequeño istmo de apenas 300 m. separa Cala Culip de Cala Jugadora, en la vertiente sur de la península


Pero para dar la vuelta al cabo, sudamos tinta... Saliendo de Cala Culip, encaramos el estrecho entre la Illa de s'Encalladora y al Cap de Creus, donde el oleaje iba en aumento, y ahí me di cuenta de cómo puede cambiar el mar en unos pocos minutos.

Al pasar la Punta de sa Claveguera, las olas eran de un par de metros o más; además había mar de fondo, con lo que era muy peligroso acercarse a las rocas. En el punto más espectacular de todo el recorrido, no tuve huevos de sacar la cámara... necesitaba estar totalmente concentrado en no desequilibrarme y volcar, en mantener la trayectoria y en remar sin parar para no alejarme del grupo ni comerme las rocas de la costa.

Pasado este tramo y la Punta de s'Infern (bonito nombre para el ambiente en que nos encontrábamos), hicimos otro descanso en Cala Jugadora, al otro lado de Cala Culip. Desde aquí es bien visible el faro y la carretera que llega desde Cadaqués



Una vez descansados y con el estómago lleno, volvemos a palear. No se si es que se paró el viento o si ya me había acostumbrado al oleaje, pero a partir de aquí se me hizo mucho más llevadero y ya me atreví a sacar la cámara de vez en cuando



El paisaje sigue siendo de película, más aún con el mar movido como nos había tocado



La pena es que no podíamos acercarnos a la costa y pasábamos por fuera de las calas y bahías... un poco más adelante de la Punta d'en Cudera, parece que volvemos a la civilización



El final de la ruta se acerca... las primeras casas de Portlligat ya se ven a lo lejos



Entramos todos juntos en la Cala de Portlligat, con las aguas ya tranquilas



Como guinda del pastel, otro rincón inolvidable para acabar la etapa


Aunque esta zona ya está urbanizada, con chiringuitos donde celebramos merecidamente el final de la ruta

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