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Ese paso que no tienes que dar...

Hoy hace un año que volví a nacer, y cómo no, lo he celebrado en la montaña, en la Serra de Cardó, viendo de lejos el Montsant, donde hace un año casi me dejo la vida.

Pese a que no me gusta conmemorar este tipo de eventos, la verdad es que desde mi accidente en el Balcó del Priorat me ha cambiado un poco la forma de ver las cosas... Creo que nunca me había dado cuenta de que, como todo bicho viviente, soy vulnerable y que cualquier día puedo ser el protagonista de esas noticias sobre accidentes en la montaña, que vemos cada día pero que quizá por un exceso de confianza, por no ser conscientes de esa vulnerabilidad, no le hacemos caso o bien pensamos que no nos puede tocar... hasta que nos toca.

Me consta que este humilde blog lo sigue bastante gente, aparte de las visitas esporádicas de quienes buscan información sobre alguna ruta y que espero que os sea útil a todos. Sin embargo, hay otras historias que, aunque trágicas, pueden también servir de gran ayuda.

Hace unos años, en el foro de Mendiak, Joselib abrió uno de los hilos más emotivos que he leído, con el título de "Ese paso que no tienes que dar". Me permito recoger algunos de los testimonios directos que se escribieron en ese hilo, con tal de darlos a conocer para que todos y cada uno de nosotros seamos conscientes de que, aunque nos cueste de creer, cualquier día podemos ser los protagonistas de una triste historia.

La primera vez que entré en aquél hilo, no se me podía pasar por la mente que algún podría haber estado en la situación de Paco, y mis compañeros del CEP en la de Joselib y sus amigos, y sólo la casualidad quiso que no fuera así. A mí me cayeron en el brazo y la cadera, a Paco en la cabeza, y sólo por esa pequeña diferencia yo puedo estar aquí contándolo.

Por ello me gustaría que ésta fuera la entrada más leída de mi blog... Por lo menos, me sentiré muy contento si algún lector anónimo aplica un poco más de prudencia en su próxima salida al monte.

Mucho cuidado tod@s, por favor

Carles


Joselib, 23-1-07: Pues eso, cuando tengas que dar ese paso que dudas, que se te encoge la tripilla cuando piensas lo que puede pasar si lo das y no sale bien la cosa, que miras a tu compañero y dices ¿que pasa, vamos o no vamos? Pues sencilla y llanamente, no lo des, piensa en la cerveza que no te vas a tomar cuando termines la excursión, piensa en el trago que vas ha hacer pasar a tus compañeros, a xxxxm de altura sin cobertura de móvil, bajando como unos locos por las pedreras, neveros, aristas, jugándose el tipo porque su compañero esta moribundo, desatendido y asistido por otro compañero que no sabe como atenderlo, que no sabe si moverlo para taparlo o acomodarlo mejor, y tu que sigues bajando como un loco, pensando en como ha podido pasar eso, en como se lo dices a su mujer que es tu mejor amiga, o a sus hijos que son amigos de tus hijos, a quien vas a llamar cuando consigas línea, y sobre todo piensas en tu amigo tendido en el suelo, mudo, quieto, inerte y por fin cuando encuentras a alguien lo único que te salen son lloros, jadeos, y ese alguien te dice "TRANQUILIZATE", casi nada, tranquilízate, y cuando en los Llanos del Hospital, que fue donde encontré a ese ganadero, que por cierto no se su nombre, y no sabe lo agradecido que le estoy, nos volvimos a jugar la vida porque no sabéis como bajamos con un camión por esa carretera, hasta el hotel donde se encuentra la parada del autobús, por fin llamas a la guardia civil y se hace interminable la espera, vienen con un helicóptero y los tienes que ver una y otra vez intentando aterrizar en ese medio llanito, con un aire que se jodia la perra y jugándose el tipo (tal y como lo digo) por tu amigo, al que ni siquiera conocen, hasta que lo consiguen subir, y por fin, por fin, se lo llevan, y tu te quedas allí, pensando en la vuelta, en lo dura que será esa vuelta con una plaza en el coche vacía, y haciéndote a la idea de lo que te viene encima.


Esto nos paso a tres amigos de toda la vida, ahora solo quedamos dos, y os prometo que nunca mas veréis el monte de la misma manera, que las primeras excursiones que hagáis serán silenciosas, tristes, y echaras la cabeza atrás y Paco no estará, y te pondrás a almorzar en un pico y Paco no sacara el termo del café ni la petaquilla de coñac que siempre llevaba para celebrar que habíamos coronado la cima, y tres años después del accidente, no he hecho una excursión sin tener esa sensación de vacio en mi interior que me resquema y me hace pensar en ese paso, en ese paso que no voy a dar porque quiero tomarme esa cerveza con mis amigos Manolo y Silvino, o celebrar con esa petaquilla que eso, que no hemos subido al pico.


Mi amigo Paco murio subiendo al Salbaguarda,en la zona de Benasque, y no fue por un mal paso, fue por una piedra que se cruzo en su camino, a el lo dejo tendido en el suelo, y a nosotros con una pena enorme dentro del alma , que no superaremos nunca.

Harri, 23-1-07: Hace poco Jose Carlos Tamayo nos proyectó unas diapositivas del Karakorum. Se veia una foto de los tres amigos sonrientes y felices tras abandonar por el mal tiempo una pared tan atractiva como difícil y expuesta.
Este fue su comentario : " A veces la cumbre está en el suelo"

Onio, 23-1-07: Yo nunca he tenido una experiencia en ese sentido, ni estoy seguro de mi reacción en esos momentos. Pero todo esto que leemos nos hace reflexionar y posiblemente actuar de la mejor manera si nos encontrasemos en esas circunstancias...


Joseba-Igertu....Ruben-Grivel.... nunca os he preguntado vuestros sentimientos, vosotros que habeis pasado por esta situación, si os apetece contar parte de lo que os pasó por vuestra cabeza, el peso emocional puede ser compartido, y seguro que nos podeis ayudar a los que quizás debamos pasar por esa situación.


Os nombro a vosotros porque sois con los que más contacto tengo, seguro que enste foro hay muchos mas montañeros que hayan tenido que pasar por esta trágica situación.


Joselib, me ha llegado al alma tu relato...

Pekorotzfunk, 23-1-07: Onio yo tampoco he pasado nada parecido y espero no tener que pasarlo nunca, tampoco hago cosas del otro mundo pero visto como son las cosas.... el relato me ha dejado de piedra.


El año pasado por varias circustancias desde el lago de Marboré yo solo tiré para el Gran Astazou, venía una tormenta desde Perdido que se veía a la gente por la norte como se daba la vuelta. Yo segui para alante, al final me quedé seguramente a 10 minutos de la cumbre porque los chasquidos de la tormenta me estaban dejando sordo... me dí la vuelta pero lo tenía que haber hecho una hora antes... hasta los más segurolas y miedosos metemos la pata.... "LA CUMBRE SIEMPRE ESTÁ EN EL SUELO...."


Muchas gracias por contarnos tu vivencia y tus sentimientos... lo tendré siempre presente

Xemperorx, 23-1-07: El problema del montañismo/alpinismo/escalada y demás es que lleva un plus de riesgo implicito y que nunca sabes realmente cuando se va a liar parda. A veces crees tener totalmente controlada la situción y el mas leve error demuestra lo contrario. Creo que todos los que andamos por piedra, nieve, hielo o hierba amamos nuestras vidas y cuidamos de ella lo maximo que podemos. Yo al menos asi lo hago aunque haya gente que crea que no es asi. El primero que tiene ganas de vivir soy yo y por eso cuido de mi mismo, pero a veces la mala suerte, el descuido, el error convierten un bonito dia en una desgracia o quizas en el ultimo de tu vida. A veces es algo incontrolable. es dificil de explicar esa sensacion cuando sales a la montaña, siempre piensas en volver. Lo contrario seria estupido y una temeridad. Quizas todo se reduzca a la confianza que tengamos en nostros mismos y quizas el problema a veces seamos nostros mismos, la montaña no suele ser el problema sino nostros. Es a nostros mismos a quien hay que temer. espero explicarme ya que creo que no lo hago como quisiera.
Oojito siempre 

Jabondo, 23-1-07: Hace unos años la Federación difundía una serie de lemas con el fin de concienciar a la gente que va al monte. Una de ellas decía: "Tener el valor de renunciar"
Sí, para renunciar también hace falta valor, a veces mucho valor.

Jatadeo, 24-1-07: Aupa, siento mucho lo de vuestro amigo, y me pongo en tu situacion ya que nosotros tuvimos una experiencia igual que la tuya (...) Lo de dudar en dar ese paso me parece muy bien, lo que pasa que nunca sabes cuándo es ese paso, cuando la situacion se pone dificil lo piensas y no lo das, pero cuando la fatalidad te juega una mala pasada ,sin darte cuenta no te da tiempo a pensarlo y pasa. Nosotros en TORRE CERREDO con un dia explendido para poder disfrutar y casi con el objetivo cumplido se cayó Javi y ya no pudimos sino lamentar el desatre, eso fue lo peor. Ahora tocaba volver a casa con la angustia de lo que habia pasado. Todavia me acuerdo de todas aquellas horas de silencio hasta llegar al coche y después aquel largo camino a casa con el asiento vacio. Todavia seguimos yendo al monte y hablamos de nuestro compañero a menudo, vamos con mucha prudencia ahora mas despues de esa situacion, nos hace pensar mas las cosas. Estas situaciones en la vida por desgracia se dan mucho unas veces por imprudencias y otras por mala suerte hay que seguir adelante el tambien habria seguido por nosotros.Esto no se olvida jamas, tengo un nudo en el estomago escribiendo estas palabras.

Joselib, 24-1-07: Jatadeo, siento mucho lo de tu amigo. Me gustaría hacer un inciso con ese paso que no tenemos que dar, y después de leer y agradeceros de verdad el interés que habéis demostrado por este hilo, creo que todavía lo teníamos que pensar mas, si Jatadeo y yo nos encontramos en esa situación sin comerlo ni beberlo, en mi caso por una piedra perdida en una ladera de 2km de anchura, que además no le dio ni en el codo, ni en la pierna ni en el culo, sino de lleno en la cabeza, y no una avalancha, sino una sola piedra, y en el caso de Jatadeo por lo que he leído, un resbalón desafortunado, que pasa si encima nos lo buscamos, a lo que voy es que nuestros amigos no lo pudieron pensar, les vino sin mas, nosotros a lo mejor tenemos la oportunidad de elegir, de echarnos atrás, o de seguir palante con todas las consecuencias, buenas o malas, en fin, os pido por favor que lo penséis un poquito mas, para tener la conciencia tranquila con la decisión que toméis, para bien o para mal.


Y otra cosa, ese paso ¿puede ser cuestión de carácter? Me explico, no tengo la suerte de conoceros personalmente, pero por la forma de escribir no solo en este hilo, sino en otros muchos que os he seguido, que al final, los que posteamos somos mas o menos los mismos, me atrevería a decir que estando solos en la montaña ante una situación así, un montón de nombres que lo darían y otros que no lo harían, y además acarreando con dos cojones las consecuencias acarreadas.
¿Estáis conmigo en lo del carácter?


Basurde, 26-1-07: Pues sí, estoy de acuerdo: tremenda experiencia. No quiero ni imaginármelo (he visto varios accidentes pero nada comparable y, aún así, lo pasas fatal; y hace poco más de un año que un compañero nos dejó, despeñado y si malo fue el trago, si llegamos a estar allí ...).


Censureitor recordaba unas palabras que llevo repitiendo años (y cada vez con mayor asiduidad): poco pasa para las cosas que se ven. Y no siempre tiene que ver con "ese paso" sino con el equipo, el uso o no uso que se hace de él, ...


Y reitero la famosa máxima "cramponil": cuando te estás planteando si poner o no los crampones, seguramente deberías llevarlos puestos desde hace como mínimo 10 minutos. Ya sé que la mayoría sonreiréis y afirmaréis con la cabeza pero ¿porqué se hace si sabemos que es NO CORRECTO?


En fin, ánimo y a ver si pensamos un poquito más.


Udala, 26-1-07: Lo malo de la montaña y de otros deportes de "riesgo" es el pequeño margen que tenemos para equivocarnos.


En el dia a dia cometemos miles de pequeños de errores que no van a mas. En cambio en la montaña, en el mar, etc ese pequeño error es el comienzo de una tragedia.


Y como evitamos esos errores tan pequeños??
Buena pregunta, Es una suma de experiencia, ser cauteloso y observador...(pero todo en su medida). Eso si la excesiva experiencia hara que te confies. Ser muy cauteloso no te dejara ni moverte. Y demasiado observador hara que veas peligros en todos los lados. dificil tema este...


Me queda con las frases de Basurde, Miranda y Atreyu, si empezamos a notar algo dentro de nosotros es muy posible que ya hubiesemos empezado a fallar.


Igertu, 26-1-07: Por donde empezar... era el Verano del 2005, había estado sólo unos días de Junio en Echo y Zuriza, más tarde con Gotzon y Beñat en Gavarnie-Ordesa durante el mes de Julio, a comienzos de Agosto nos fuimos Beñat y yo a la reserva del Neovielle,... Roberto no vino a ninguna(aunque estuvo a punto en todas), en unas por que tenía la fecha comprometida y en otras por que tenía que atender la tienda... no pudo venir, pero a la que fue la última del año en Pirineos, sí que vino y desde luego no se lo hubiera perdido, tenía unas ganas tremendas... Así pues definimos un objetivo, la segunda cima más alta del Pirineo, una de la que el conde Russel decía que tenía una de las panorámicas más bellas del mismo... El Posets(3.375m)


Así pues salimos de Bermeo de madrugada Beñat y yo, habíamos quedado con Roberto en Zizur Mayor sobre las 6am, tras recogerlo nos dirigimos a toda mecha al valle de Benasque desde donde teníamos planificado comenzar nuestra travesía de 3 días. Nuestro plan era: el primer día ir desde el bal de Estos hasta el REf. Forcau, el segundo Subir al Posets y llegar a Estos, y el último bajar del Ref. de Estos hasta el coche, y si había fuerzas intentar el Perdigueret por el camino.


Antes de partir, nos informamos de todo, desde los itinerarios para llegar en coche hasta los posibles pasos de la ruta. La mayor duda se planteaba en el descenso del Posets hacía el ref. de Estos, ya que la "vía normal" desde Estós implica el destrepe de una chimenéa con roca descompuesta... , nosotros nos informamos de que se podía evitar por un trayecto sencillo que únicamentente implicaba más esfuerzo. Se trataba de descender otra vez hasta el final de la Canal Fonda y ahí realizar un bordéo hacía el collado de la Paul.


Llegamos según el horario previsto al punto de Partida, cruzamos los ibones de Batisieles hasta el collado de La Piana, ahí cogimos cobertura con el movil, Roberto bromeaba con Sonia "... hay unas francesas en el refugio, de las que tienen la lengua áspera...", todo el trayecto estuvo lleno de buen humor, muchas fotos, y un esfuerzo tremendo por intentar seguirle a Roberto. Ahí teníamos la posibilidad de subir al Escorbets (2.900m aprox.) pero viendo que la meteorología no era muy alagueña nos fuimos directos al refugio.


Los "simpáticos" guardas nos acinaron a los 24 que estábamos en una única habitación, casi durmimos unos encima de otros, por que con 40cm de colchón...


Al día siguiente nos preparamos para la segunda etapa, pero el tiempo no era muy faborable, no llovía pero estaba muy negro, así partimos hacia la cima, pero a la altura de la Canal Fonda se puso a llover a cántaros, intentamos ponernos a resguardo por si paraba, pero no había manera, aquello iba a peor. Retirada, nos bajamos corríendo hasta el refugio, en esos momentos nos acordamos de nuestros compañeros de marchas (Patear, Saibi, Kamaraka,...), llegamos al refugio y nos encontramos con la sorpresa que los mismos "simpáticos" guardas no nos dejan subir arriba y nos tenemos que quedar en la zona de taquillas "chupando" una humedad terrible, no había manera de secar la ropa.


Dejamos las cosas como buenamente pudimos, y fuimos a comer algo caliente, el resto de la tarde la pasamos charlando con unos madrileños y catalanes,... y echando unas risas, algunos hasta terminaron hacientno taichi en la terraza cuando escampó. Beñat y yo le hicimos un curso intensivo de Euskera a Roberto... ganas no le faltaban.


Llegó la hora de la cena, a última hora llegaron una pareja de Donostiarras (Lourdes y Xabier), comimos y charlamos con ellos, estábamos planeando el siguiente día. Beñat con sus pies destrozados con ampollas se bajaba dirécto hacia Eriste, mientras que Roberto y yo nos encontrábamos fuertes e íbamos a subir al Posets y bajar por Estos hasta donde estaba el coche, para más tarde recogerle a Beñat.


28/8/2005. Madrugamos mucho, el día era largo, Beñat se levantó pronto para despedirnos y andar más tranquilo ya que no podía avanzar muy rápido en el descenso (tenía muy mal los talones). Roberto y yo partimos... como no a toda velocidad, compartimos la subida con la pareja Donostiarra, a la altura del final de la Canal Fonda recibe la llamada de Piru, estában volviendo de Calahorra donde habían estado de fiesta, le preguntaban a Roberto (entre risas): ".. Juanito ya has llegado a la cima...", y el replicaba que se encontraba con Pasaban... todo bromas y risas, tras esa parada a los pies del Diente de la Llardana, comentamos si subirlo, pero se veía muy negro, así que tiramos diréctos para la cima.


En 2horas estábamos ya en la cima, ahí compartimos hamaiketako con Lourdes y Xabier, sacamos fotos,... la camiseta de Mendiak que no falte,... recuerdo que el queso y jamón ibérico que trajo Roberto tuvo mucho éxito. Nos tiramos una hora y media en la cima, las vistas eran impresionantes... así nos despedimos de la pareja que tenía intención de hacer la cresta hasta el Espadas, y seguimos nuestro camino retrocediendo por donde habíamos subido.


Como he indicado anteriormente nuestra idea era llegar hasta el final de la Canal Fonda, pero a mitad de descenso, a la altura de la Espalda del Posets Roberto me dice que nos acerquemos a la arista para ver si encontrábamos un paso que nos evitara volver a subir "...bajar para luego volver a subir es tontería...", así llegamos hasta la arista, y era un precipicio de mucho cuidado le decía "... verás cuando les enseñe a los del foro por donde me querías hacer bajar...", así seguimos bajando, en un punto me dijo que justo donde yo estaba se veía bien para bajar.


Me puse a destrepar, pero mi cuerpo me tiró para atrás (sentí ese cosquilléo que te frena), como dice Joselib, esa sensación en el estómago, una señal. Había un pequeño destrepe de 3m y luego una terraza inclinada, se podían apreciar unos hitos. Yo le dije que no lo veía nada claro y me senté, Roberto vino hasta donde yo me encontraba me lanzó sus bastones y me dijo "... sujeta que voy a bajar hasta ahí..." y sin pensárselo se puso a destrepar... en el intento una piedra a la que el se sujetaba se salío de su sitio ... con el trágico deselace que todos conocemos.


En esos momentos es como si derrepente se silencia todo... gritas, gritas,... con la esperanza de encontrar una respuesta... pero no la recibes, entonces pides ayuda a todos los montañeros que pasan, muchos acudieron (se lo agradezco de corazón) desde los alemanes, hasta maños,... yo sí que pude llamar al GREIM y vinieron en 20min, aunque era tarde, desde el siguiente segundo de la caida ya no había que hacer, pero no pierdes la esperanza de que por un casual se haya quedado en una repisa,... pero cuando llega el helicóptero del GREIM da una vuelta baja a sus integrantes ... y se vá! entonces sí que no hay ninguna esperanza. A la cabeza te llegan infinidad de sensaciones, recuerdos, ... cosas que hay que hacer... no sabes como actuar en una situación similar hasta que te pasa. Yo personalmente no podía dejar de pensar en su familia, pero especialmente en Sonia.


Decir que por ese mismo sitio bajaron 2 personas que a pesar de que les pedí que no lo hicieran, lo hicieron,... otros bordearon por donde pensábamos bajar inicialmente (sin ninguna dificultad). No le deseo a nadie pasar ese momento, es una impotencia tremenda, el no poder hacer nada...


Cuando estaba deshaciendo el camino de vuelta... me encuentro con Xabier, que habían desistido de hacer la cresta, me recibe con un abrazo... no se lo podía creer, lo cierto es que yo tampoco, es de las cosas que piensas que jamás te va a pasar. Lourdes y el me acompañan hasta abajo, el descenso de esa montaña es el más largo de mi vida, jamás se me ha hecho un recorrido tan largo, parecía que no llegábamos nunca. Luego me bajarón de Espigantosa en coche hasta Eriste.


Abajo me reuno con Beñat, no se lo puede creer,...


...
...
...


Únicamente os puedo decir, que os deseo que disfruteis de la vida, como a Roberto lo hacía con su alegría y su corazón, dándolo todo CON MAYÚSCULAS.


Eso sí andáros con cuidado.


Igertu, 27-1-07: Yo hasta ayer no escribí nada al respecto, esa tambien me ha costado lo suyo, espero que valga para reflexionar a todos los que por ahí van "alegres" (que digo yo) sin dar importancia a detalles de la salida como pueden ser: meteorología, ruta, posibles puntos delicados, equipamiento,... no se puede dejar nada al azar, y aún atando todos los cabos mucho cuidado, y que no se nos olvide que al fin y al cabo somos unos mocos en este gran pañuelo que es el mundo, salgamos de nuestra burbuja imaginaria de "a mí no me pasan estas cosas", y agudicemos los sentidos.


Pero por supuesto esto no implica quedarse en casa encerrado, todoo lo contrario , "a vivir que son 2 días!" a disfrutar de la vida.


Igorreztarra (su "aita"), 27-1-07: ¡Hola a tod@s !
En primer lugar decir que yo no soy Igorreztarra, soy su aita.


Despues de leer cada post de este hilo, tan cargado de sentimientos y sensaciones, y con los ojos hinchados y el corazón en un puño, y sobre todo porque hayer fué el 15 cumpleaños de Josu y pudimos celebrarlo alegremente, desearía contar aquí mi experiencia vivida, que tuvo un final feliz, pero que pudo haber acabado en una tragedia, como las contadas anteriormente.


El caso empezó el mes de Mayo del pasado año, cuando Josu me dijo que a primeros de Junio estaba organizada una quedada de Pirineos 3000 en los picos del Infierno, y que estaba deseando de ir para conocer en persona a los foreros con los que se relacionaba.


Llamé al refugio de Piedra para reservar dos literas para el viernes y sábado y me dijeron que no tenían plazas; mirando en el mapa vimos que también podíamos ir desde el refugio de Respomuso, llamamos y reservamos las plazas.


Por fin llego el día de ir a pirineos, y con gran emoción, nos dirigimos a La Sarra donde dejamos el cohe. LLegamos al refugio y nos pusieron una buena cena.


Josu se confundió de itinerario que leyó en el libro de Luis Alejos y me dijo que se tardaba poco menos de tres horas en llegar al Infierno central, que es donde habíamos quedado; por lo que decidimos salir a las 8 de la mañana.


Amaneció un día de perros con niebla y lluvia, y cuando nosotros salíamos del refugio, había gente que volvía diciendo que era mucho riesgo subir al Balaitous por la brecha de La Tour y que lo dejaban para otro día.


Nosotros nos dirigimos hacia el collado de Piedrafita, que nos costó muchísimo llegar debido a la niebla y nieve que habia desde el ibon de LLena Cantal. No subimos por la canal apropiada y cogimos otra mucho mas difícil situada a la izquierda.


Cuando pasamos a la vertiente del lago de Tebarray, ya nos dimos cuenta que no estaríamos a las 12 en la cima del Infierno central, y nos apenamos mucho pero decidimos continuar adelante.


Subimos al Garmo blanco y desde aquí al Infierno occidental. llegamos a las 13 horas, nos cruzamos con gente que nos dijo que si éramos de una quedada, les habían dicho que habian estado esperando pero como hacía mucho frío, se marchaban. Con gran pena por no poder conocer en persona a los foreros, hicimos las tres cimas y volvimos al Infierno central donde nos paramos a comer.


Cuando estabamos comiendo, nos dimos cuenta de que había algo de cobertura del móvil y Josu llamó por teléfono a Marc Webmaster de Pirineos 3000, para quedar al día siguiente en Biescas. Con gran ilusión por su parte, por haber podido quedar, iniciamos el descenso. No se me ocurre mejor idea de decirle a Josu, que en vez de bajar por donde hemos subido, como estamos en Junio y los días son muy largos, que volvamos bajando a la lengua del glaciar de la marmolera y luego subir por el valle de desagúe del lago de Tebarray , al lago y desde aquí enlazar con el camino de la ida.


Empezamos ha bajar primero por el camino de la normal que viene de Pondiellos pero como este camino nos alejaba de nuestra ruta decidimos bajar en diagonal fuera del camino. La verdad es que no era difícil, pero había que llevar mucho cuidado porque había mucha piedra suelta. LLegamos a un especie de embudo de unos 20 metros de ancho entre dos pequeñas aristas, paso yo primero y la otro lado de la arista me quedo mirando para ver como pasa Josu. En cuanto va ha iniciar la entrada al embudo que era una cascajera con una pendiente de unos 40 a 45º, la piedra grande a la que se había agarrado para descender a la cascajera, se suelta y caen piedra y Josu dando vueltas embudo abajo.


Yo lo estaba viendo como a cámara lenta, como bajaba, me quedé paralizado y lo único que hacía era gritar con todas mis fuerzas AGARRATE¡¡¡¡¡ AGARRATE¡¡¡¡¡¡ AGARRATE¡¡¡¡¡¡. Yo veía a Josu intentando agarrarse a la piedras, pero piedras y todo se iban hacia abajo, como envuelto en un pequeño alud de persona y piedras. Veía como se iba hacercando inexorablemente a un cortado que había mas abajo donde se diluía el embudo. Fueron momentos eternos un sufrimiento sin igual, que en toda mi vida no lo había experimentado.


Por suerte o lo que fuera Josu consiguió pararse a escasos uno o dos metros donde se iniciaba el precipicio. Bajé con cuidado y conseguí subirle ha un sitio más estable. Tenía todos los dedos de las manos ensangrentados, le dolían las piernas. empezó a llorar presa del dolor y del pánico que había pasado, y estuvo así muchos minutos alguna hora diría yo.


Pero no estaba todo hecho, si había pasado lo peor, pero estábamos en mitad de una pared que había que seguir destrepando, y Josu estaba bloqueado por el pánico, me decía que quería quedarse allí para siempre , antes de dar un paso más por esa montaña. Despues de curarle los dedos y mucho tiempo de conversación, conseguí convencerle para que siguiéramos destrepando a la lengua del glaciar de la marmolera y así proseguir el camino al refugio de Respomuso.


Con los dedos de la mano sangrando y los pies doloridos después de 6 horas andado llegamos al refugio de Respomuso a las 21 horas.


Cuando le explicamos lo ocurrido a David guarda del refugio, nos dijo que habíamos tenido mucha suerte, que él conocía tres casos de muerte en la zona por soltarse las piedras a las que se agarraban. Tambien nos dió un consejo, que dijo que su padre natural de esa zona siempre le decía " nunca te agarres a la misma roca con las dos manos".


A pesar de esa experiencia Josu a seguido subiendo montañas. Actualmente ha subido a 29 tresmiles, un gran puñado de dos miles e innumerables cimas más humildes, por que su gran PASION son las montañas, y sobre todo por las rutas más extrañas.


¡ Un saludo a tod@s y a seguir haciendo lo que más nos gusta !

A riesgo de volverme repetitivo, reproduzco el comentario que hice en el mismo hilo a propósito de otro susto que tuve en les Agudes, en febrero de 2006:

" (...) Estarme casi dos horas quieto sin poder moverme más de medio metro a la redonda, me dio tiempo para repasar todas las opciones posibles y para analizar todas las causas de porqué estaba en esa situación.

En mi caso concreto, ahora (...) puedo decir que fue una gran irresponsabilidad por mi parte el meterme por una pala inclinada de nieve dura sin más material que mis botas. Pero en el momento ni me di cuenta. La confianza de estar en un terreno conocido, muy cerca de casa, el tiempo que había empezado bueno, una pareja que tenía un poco más adelante... y sobre todo un error de cálculo me hizo pensar que la cima estaba más cerca de lo que realmente estaba. Y cuando creía que iba a hacer cima... dije coño, si por aquí no puedo subir más! Y eso que había subido como pedro por su casa, pero donde pensaba que estaba la cima, había un paredón del quince y todo nevao...

Miré para abajo y la opción que tenía era ir bajando por la pala, intentando llegar hasta unos arbustos y frenarme en ellos en caso de poder llegar, ya que no estaban del todo en mi vertical, y luego volver a deslizarme hasta otros arbustos, y así hasta el fondo de la tartera, PERO con el agravante de que ya no me cabía error de cálculo porque si fallaba, me iba a comer toda la pala enterica. La nieve estaba dura y fría, y no veía posibilidades de frenarme por enmedio. El desnivel era de unos 250 m. hasta el fondo del barranco y no tenía ni unos tristes bastones para pararme.

En ese momento y dadas las circunstancias, creo que elegí la opción correcta, mejor dicho, se dieron las circunstancias para que pudiera elegir esa opción, que fue llamar a Atreyu por el móvil y que bajara al rescate. Menos mal que él llevaba pintxos y piolo, que había cobertura, y que me pudo encontrar. De otra manera, sin cobertura o habiendo subido yo sólo, o si él tampoco hubiera tenido material o no me hubiera encontrado solo podía haberme arriesgado a tirarme tartera abajo... y aunque Atreyu (a quien nunca le agradeceré lo suficiente el haber estado ahí en ese momento) me comentó luego que podría haber salido de ahí, lo cierto es que tuve ese... ¿cosquilleo? de que no lo ves claro. Te juegas demasiado... "



GR 92 (24): L'Arboç - Ferran (4-12-06)

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Vilanova i la G. - l'Arboç


Para sortear el primer tramo de la Costa Daurada, tremendamente edificada, el GR 92 tiene que desviarse de nuevo hacia el interior. Desde Cubelles hasta Cambrils, pocos ricones del litoral de Tarragona se salvan de una urbanización continua. Ya desde la anterior etapa, el Sendero del Mediterráneo se aleja del mar para adentrarse en pequeñas sierras poco conocidas, extensiones de la Cordillera Prelitoral Catalana, pasando por pueblos mucho más tranquilos que sus vecinos turísticos de primera línea de mar

Track sobre mapas 1:50.000 Baix Penedès y Tarragonès del ICC
Clicar encima para ampliar


El track en Wikiloc


Perfil y más datos



La falta de transporte público me obligó a hacer una jornada larga, casi 32 kms. El tren llega hasta l'Arboç, pero a partir de ahí hay muy mala combinación para poder dividir la etapa. Al menos, no hay mucho desnivel y se hace muy llevadero.

Vuelvo a los pies de la Giralda, pero no la de Sevilla. L'Arboç suele pasar desapercibido en las guías turísticas, es un pueblo de paso con la N-340 a un lado y la vía del AVE y la AP7 al otro; pero vale la pena hacerle una visita



Se sale del pueblo en dirección Este, cruzando las vías del tren. El primer tramo es totalmente llano, atravesando la llanura del Penedès. A lo lejos la Talaia de Montmell, "techo" comarcal, y la sierra del mismo nombre



Entre campos y viñas, se llega rápidamente a Santa Oliva (4,6 km), otro pequeño y bonito pueblo que sale poco en las guías. Lástima, una vez más, que no pude pararme a visitarlo



Al salir, se cruza la carretera TP-2125 del Vendrell a Llorenç, y poco después la Autopista del Mediterráneo. El GR continúa entre viñas; al fondo, la Serra Pedregosa, el Puig de Sant Antoni y el siguiente destino, Albinyana



Al llegar a la Riera de la Bisbal pasamos junto al Pou del Tomoví, de donde sacaban agua a principios del siglo pasado



Y así ha quedado la riera en cuestión...



Ya me voy acercando a Albinyana, empiezo a ver la ermita de Sant Antoni, por donde sube el sendero



Pero antes hay que cruzar la C-51 (Vendrell-Valls) y bordear la urbanización les Peces



Entrando en Albinyana (11,4 km), en la falda del Puig de Sant Antoni, el camino empieza a ascender suavemente



...y se endereza en seguida por las callejuelas...



...que se irán empinando más al salir del pueblo, primero por pista y después por sendero, hasta alcanzar la ermita de Sant Antoni de Pàdua



Muy buena vista sobre todo el Penedès y el Garraf, a la derecha en un día más claro se vería Montserrat a la izquierda y el Montseny muy a lo lejos, al fondo

Clicar encima para ampliar


Aquí también hay montañas, sin que sean muy altas: la serra de la Pedregosa y de la Papiola



Y el mar no muy lejos, como telón de fondo



Desde la ermita, el GR baja por un sendero para ir a encontrar una pista secundaria que se desvía de la carreterita que sube desde Albinyana; llaneando unos pocos cientos de metros, pasando por la Masia de l'Escausa en ruinas...



...hasta llegar a un cortafuegos desde donde se ve hacia atrás la ermita de Sant Antoni, por la que acabo de pasar, y el Penedès al fondo



Desde aquí se avanza 1,3 km. por una pista paralela al cortafuegos, totalmente recta, atravesando la Costa del Sanabre. Quizá es por el viento que la vista es mucho más clara hacia el sur. Aunque no se aprecia nítidamente, llegué a ver la Serra del Montsià y los Ports de Tortosa, en el límite con Castellón y Teruel



Como buena parte de las montañas de Tarragona, por aquí también hizo estragos el fuego. Al fondo se ven las sierras de Miramar y de la Riba...



...antesala de las Muntanyes de Prades, más lejos aún



Antes de terminar el cortafuegos, se cruza éste a la izquierda, bajando por una pista que va a salir a la pequeña carretera que viene de Albinyana. Hay que seguirla hacia el suroeste, durante 1,5 km., hasta aparecer en Bonastre



Otro pueblo de calles tranquilas



Se sale por la carretera en dirección a Roda de Barà, para desviarse a poco después por una pista a la derecha, entre cultivos y olivares. Bonastre ya queda atrás



Después el camino se interna en el bosque y pasa por los viales de una pequeña urbanización; a partir de ahí, el GR sigue un antiguo Camí Ral, para la edad media sería lo que ahora son las autopistas. El coll de la Gavatxa era un paso estratégico entre el Penedès y el Tarragonès, ahí detrás se esconde la ciudad de Tarragona, la petroquímica, Port Aventura, Salou, legiones de guiris, etc



Tras un buen rato se acaba el bosque y vuelve la carrasca y el matorral; se pasa bajo el Mas Gibert...



... y en seguida después de cruzar las vías del AVE entro en la Pobla de Montornès, donde no hice ni una foto (estaba más ocupado en zamparme el bocata). El GR sigue después en dirección suroeste, pasando primero por un polígono en construcción y después por la ermita de la Mare de Déu y el Castell de Montornès



Saliendo del polígono por una pista, rodeada de olivos, aparece después otra vía de tren; por si hay alguna duda, esta no es la del AVE



Es la antigua línea de Reus a Sant Vicenç, abandonada desde hace años. También podrían haberla desmantelado los mismos que la instalaron... creo que había un proyecto para reconvertirla en vía verde



A partir de aquí, la etapa, y buena parte de la siguiente, pierde todo el interés. El GR va a ir durante un largo tramo pegado a la autopista AP-7, casi vale la pena acabar la jornada al coincidir con la salida 32 y bajar a Torredembarra por la carretera (hay 2 km. hasta la entrada del pueblo y uno más hasta la estación de tren).

Inicialmente es un km. largo al lado de la autopista, luego se desvía hasta la la carretera de acceso a la Riera de Gaià; unos pocos metros más hasta alcanzar el Castellot...



... con buenas vistas sobre ésta última población y el norte del Tarragonès; entre medio, quedan los puentes de la antigua vía abandonada y el de el AVE a la derecha



El último km. de ruta es otro agobio, sin separarse de la autopista en ningún momento; quizá la hicieron sobre los restos de aquel "Camí Ral". Torredembarra queda cerca y tiene más transporte que Ferran



Ferran es sin duda el pueblo más chulo del día. De lo pequeño que es, no llega ni a pueblo, es un agregado de Tarragona. Después me explicaron que el último alcalde que tuvo aceptó la agregación a cambio de que el ayuntamiento de Tarragona les hiciera llegar una línea de autobús. Y gracias a eso me pude volver a coger el tren a la antigua capital romana



Una única calle, con una calma absoluta... bonita manera de acabar



Aunque no se si vale la pena tragarse la última hora de camino junto a una de las autopistas más transitadas del país



A partir de aquí y hasta Salou, el GR tiene bien poco interés y es muy prescindible


Etapa siguiente
L'Arboç - Tarragona

Les Agudes (I), o no siempre va a salir todo bien

Hubo un momento en que no sabía cómo iba a salir de ahí, ni si podría llegar a explicar esto. Y no me gusta adelantar los finales, pero desde el momento en que lo estoy escribiendo, es que la historia no acabó mal. En 5 años desde entonces he ido relativizando (no digo olvidando) el mal momento que pasé y que le hice pasar a Marc, pero la lección que aprendimos ese día se nos va a quedar para siempre.

Hacía poco más de un mes que nos habíamos conocido Atreyu y yo, en la 1ª KDD catalana Mendiak al Matagalls, y a la que llevabamos un rato charlando, salió la idea de ir a hacer els Castellets, esa cresta tan interesante entre Sant Marçal y les Agudes. No tardamos demasiado en ponernos de acuerdo: eso fue en diciembre, y a finales de enero ya nos llamábamos para quedar. El primer fin de semana de febrero, sábado a primera hora, nos plantábamos en el Coll Sesferreres, en la carretera de Sant Celoni a Viladrau, para atacar les Agudes por els Castellets.




Por comentar, quizá hacía 10 o 15 años que yo no hacía una salida en nieve. Ni que decir tiene que no llevaba crampones ni piolet, de hecho no había tenido nunca esas cosas... Y es más, llevaba bastones (que me podrían haber ayudado en algo, visto lo que vino después), pero me los dejé en el coche. Total, pa qué??? si se ve poca nieve...



Primer error: ir a la montaña sin el material adecuado
Así es como se producen la mayoría de los accidentes

Dejamos el coche y empezamos a remontar el cómodo sendero que parte de Coll Sesferreres, en dirección a la cresta dels Castellets, a la izquierda de les Agudes.



Se va subiendo más o menos por el cordal; el bosque estaba bonito con ganas



De tanto en tanto, se abren los árboles para dejarnos ver la cima



A partir del Coll Saciureda Baix empieza propiamente la carena; todavía podremos flanquear por un lado u otro los pasos más complicados



Detrás nuestro, el Matagalls parece más libre del blanco elemento...



...mientras que Santa Fe y el Turó de Morou ofrecen un paisaje alpino total



En el Coll Saciureda de Dalt empezamos a tener los primeros problemas: había más nieve y estaba más dura de lo que esperábamos. Nos costó superar algún paso, principalmente por el patio que teníamos debajo en caso de resbalón



Segundo error: no se pueden infravalorar los elementos.
Dijo Murphy que si algo puede salir mal, saldrá mal... lo que traducido al caso, quiere decir: seguro que te encuentras la nieve en peor estado del que te esperabas

Conseguimos a duras penas superar ese paso, pero al siguiente obstáculo se empezaron a torcer las cosas. Un resalte en terreno mixto que yo pude superar, pero donde Marc no se vio con ánimos. Quizá es que le saco medio palmo de altura y me pude agarrar mejor, quizá fui más irresponsable y no valoré el peligro del hielo... La cuestión es que él estaba abajo y no se atrevía a subir, y yo estaba arriba y no me atrevía a bajar. Solución? yo continúo por la cresta, siguiendo un grupo que teníamos delante, y él se va flanqueando hasta encontrar el camino; y ya nos veremos en la cima.

Tercer error: separarse



En fin, seguí más o menos detrás de ese grupo... Ya tuve un primer aviso cuando vi que las huellas que iba siguiendo se paraban de golpe y daban media vuelta: delante tenía una placa de hielo inclinada, con una caída de un centenar de metros al lado que seguro me hubiera enviado directo al otro barrio. Di la vuelta yo también y me fui por el filo de la cresta, que todavía era transitable.

Mientras tanto, no me cansaba de mirar esa silueta... a que es bonita?



Por otra parte, el cielo radiante con el que habíamos empezado el día se estaba estropeando. El Matagalls y la Calma sobresalen encima de la niebla que ya cubre el valle del Tordera


Al llegar a los pies del coloso, les perdí la pista a los que iban delante mío, y ahí si que no lo vi nada claro... El tramo final, la "cresta" propiamente dicha, tiene algunos pasos donde un fallo se paga muy caro, y aquí más de uno se ha quedado en el intento. Sin material, con nieve y con tramos helados, al menos tuve suficiente conciencia (la que me faltaría después) para ver que me iba a meter en un marrón



A menos de 200 m. de la cima, me volví para abajo; no a deshacer el camino ya hecho, sino que fui siguiendo un torrente, con la esperanza de que, si no me cruzaba con Marc (o sus huellas), al menos podría bajar hasta encontrarme con el GR5, que sube por la tartera.



Por el camino, caramelitos helados por todas partes





Debí bajar unos 200 m. hasta que encontré una traza de camino que me dejó al principio de la famosa tartera (pedrera) de les Agudes, que me tenía que llevar hasta prácticamente la cima. Entonces me cargué de ánimo y subí a buen ritmo, clavando la punta de la bota para tener más seguridad. Incluso veía gente delante mío, así que ya no veía ningún inconveniente por delante. Ninguno?? Nada más un pequeño error de cálculo...

Esos que tengo delante van por el lado derecho; yo por el izquierdo...



...y aunque pueda parecer una tontería, ese pequeño detalle me complicó del todo la existencia. Ellos salieron por el tramo final de la tartera, mientras que yo me encontré, cuando creía que estaba alcanzando la cima (otro error de cálculo) con un muro de piedra y nieve por delante que me impedía continuar...



...y valorando la otra opción, volver hacia abajo... tenía toda la tartera por delante y la nieve estaba más dura que antes (ya que aquí no había dado el sol), combinación perfecta para acabar pegándome un chapuzón en las pozas del Tordera, 300 m. más abajo, si no me rompía antes los huesos con un árbol o algún pedrusco.

Cuarto error: no te metas en un sitio del que no sabes seguro que podrás salir



Mientras tanto, Marc había llegado a la cima, coincidió con el grupo que había llevado delante por la cresta y le dijeron que no les había seguido; como para empezar a estar preocupado.


Voy a copiar ahora lo que comenté, un año después, en un hilo de Mendiak a propósito de los accidentes de montaña; creo que no lo puedo explicar mejor que entonces:

" (...) Estarme casi dos horas quieto sin poder moverme más de medio metro a la redonda, me dio tiempo para repasar todas las opciones posibles y para analizar todas las causas de porqué estaba en esa situación.

En mi caso concreto, ahora (...) puedo decir que fue una gran irresponsabilidad por mi parte el meterme por una pala inclinada de nieve dura sin más material que mis botas. Pero en el momento ni me di cuenta. La confianza de estar en un terreno conocido, muy cerca de casa, el tiempo que había empezado bueno, una pareja que tenía un poco más adelante... y sobre todo un error de cálculo me hizo pensar que la cima estaba más cerca de lo que realmente estaba. Y cuando creía que iba a hacer cima... dije coño, si por aquí no puedo subir más! Y eso que había subido como pedro por su casa, pero donde pensaba que estaba la cima, había un paredón del quince y todo nevao...

Miré para abajo y la opción que tenía era ir bajando por la pala, intentando llegar hasta unos arbustos y frenarme en ellos en caso de poder llegar, ya que no estaban del todo en mi vertical, y luego volver a deslizarme hasta otros arbustos, y así hasta el fondo de la tartera, PERO con el agravante de que ya no me cabía error de cálculo porque si fallaba, me iba a comer toda la pala enterica. La nieve estaba dura y fría, y no veía posibilidades de frenarme por enmedio. El desnivel era de unos 250 m. hasta el fondo del barranco y no tenía ni unos tristes bastones para pararme.

En ese momento y dadas las circunstancias, creo que elegí la opción correcta, mejor dicho, se dieron las circunstancias para que pudiera elegir esa opción, que fue llamar a Atreyu por el móvil y que bajara al rescate. Menos mal que él llevaba pintxos y piolo, que había cobertura, y que me pudo encontrar. De otra manera, sin cobertura o habiendo subido yo sólo, o si él tampoco hubiera tenido material o no me hubiera encontrado solo podía haberme arriesgado a tirarme tartera abajo... y aunque Atreyu (a quien nunca le agradeceré lo suficiente el haber estado ahí en ese momento) me comentó luego que podría haber salido de ahí, lo cierto es que tuve ese... ¿cosquilleo? de que no lo ves claro. Te juegas demasiado... "



Atreyu estaba en la cima esperándome, las noticias que tenía de mí no eran las más alentadoras y encima recibió una llamada en la que lo primero que oyó por mi parte fue "Socorro!". Le intenté explicar el lugar donde me encontraba y en seguida se fue a buscar la tartera.

A mayor abundamiento, en el tramo final de ésta se encontró un hombre con su perro que estaban poco más o menos en la misma situación que yo. Por lo que me comentó después, el pobre perro no se le separaba de las botas, al ver que podía andar sin resbalarse... Le ayudó de la misma forma en que me sacaría a mí después, clavando escalones con los crampones durante un buen rato hasta que pudo tirar por sí sólo. Al volver a bajar, Marc le pidió uno de los bastones que llevaba, que luego nos sería de gran ayuda.

Dos horas y pico más tarde, la niebla ya me había alcanzado y yo seguía sentado en una piedra sin atreverme a moverme ni para un lado ni para el otro, cuando oí gritar a Marc, que ya estaba bajando la tartera. Le fui guiando a gritos hasta que apareció a mi izquierda; sólo nos separaba una decena de metros, que son los que me vi incapaz de flanquear sin ayuda pero que el tardó un minuto en cruzar. Creo que pocas veces voy a alegrarme tanto de ver a alguien (aunque siempre me puedo meter en un fregao peor, quien sabe...)

Decidimos que lo mejor era tirar hacia la cima antes que bajar toda la pedrera, ya que no estábamos muy lejos de la salida del embudo, y en la otra vertiente hay muchas pistas para volver a la carretera sin peligro. Como ya había hecho un rato antes, Marc volvió a tallar "escalones" a patadas en la nieve con las puntas de los pintxos; el corto tramo que tuvimos que descender me ayudé con el bastón que le había dejado aquél hombre, no sabe el favor que nos hizo...

Y desde ese punto, pues unos 150 m. to p'arriba, a patadas. En plena faena...



Tras mucho esfuerzo (Marc terminó hecho polvo) salimos al sendero que rodea la cumbre desde la cresta hasta el Coll de les Agudes; lo peor ya había pasado, y hasta parecía que quería salir el sol



Ya solo nos quedaba una subida de 50 m. por el cordal...



...y no sólo salió el sol, sino que nos regaló un hermoso mar de nubes: cima de les Agudes (1.706 m.)



Pocas vistas, pero espectaculares; intentamos conseguir sin éxito un "efecto broken". Aquello que se ve al fondo a la izquierda, creo que es el Camigó (o una nube muy alta...)



Y parece que las nubes nos hubieran estado esperando...



...para empezar a retirarse...



...y regalarnos una preciosa vista del Turó de l'Home y la cresta que lo separa de les Agudes


Aunque ahora podíamos disfrutar por fin de la cima, no teníamos tiempo que perder; se nos habían hecho casi las 5 de la tarde y todavía teníamos que volver a por el coche. Regresamos al Coll de les Agudes para  bajar ahora por la cara oriental


Pero antes, una última mirada hacia el lado de la tartera, de donde aparecen al fondo las cimas igualmente nevadas del Pirineo



Ahora no tuvimos problema en seguir alguna de las muchas pistas que surcan esta vertiente



Y a medida que íbamos bajando, la niebla iba desapareciendo... un contraluz



Otro



Y una última mirada al Turó y al Puigsesolles antes de meternos en el cerrado bosque


Al final acabamos pillando la niebla, pero sin complicaciones



Y aún tuvimos más suerte... unos chicos con una furgoneta nos recogieron y nos llevaron de nuevo al Coll Sesferreres, ahorrándonos 5 km. de carretera que se nos hubieran hecho interminables

Una vez más, gracias a Marc por sacarme de ese berenjenal