Alfara de Carles - Ref. Caro, por les Gúbies de Vallfiguera

Lo que son las cosas... gracias a un comentario del amigo Bouvier en el foro de Mendiak, sobre el repor del GR 171 del Refugi Caro a Paüls, descubrí que en lo Port existe un lugar llamado les Gúbies de Vallfiguera; a partir de ahí, fui mirando fotos por internet y tracks en Wikiloc, y de todo ello me salió un combinación perfecta para mi tercer intento de finalizar de una vez con el trazado del GR 7 en tierras catalanas.

Para acabar con la última etapa tenía que encontrar alguna manera para subir al Refugi Mont Caro, donde me quedé en los últimos intentos. Hasta allí no hay transporte público, por lo que tenía que empezar en un sitio que sí tuviera conexión con autobús; y como que ya conocía varios caminos de acceso al refugio (por el GR 7, por el GR 171, desde Arnes por el Barranc del Carrer Ample...), el comentario de Llorenç me vino como anillo al dedo, además de servirme para descubrir un rincón excepcional de la complicada orografía del Port.

El track en Wikiloc


El sábado dejé el coche en Alfara de Carles, con la intención de volver el martes a por él después de conocer les Gúbies por un lado y de terminar mi periplo por el GR 7 en Morella, por otro. Empecé a caminar a una hora bastante intempestiva, las 11 de la mañana, pero con la tranquilidad de un recorrido no muy largo (unos 16 km.), unos tracks fiables (gracias a Lluís Ibañez) y de tener todo el día por delante. Aún así, me tuve que inventar el itinerario entre Alfara y el Barranc de Vallfiguera, del que no encontré información.

Salgo de Alfara rodeando el pueblo por el oeste para ir a cruzar el Barranc del Llop, al sur. Desde ahí remonto una pista que en 10 min. me deja en el Coll del Lladre. Vistas del valle de Alfara durante la subida, con les Rases del Maraco y l'Espina a la izquierda, la Mola Carrascosa en el centro y el Montaspre a la derecha

(clicar encima para ampliar)


Desde el Coll del Lladre ya aparece la silueta del Caro, la Barcina y el Tossal de la Reina



Bajo por la pista de la izquierda, pasando frente al Mas de Cortiella, y alcanzo la carretera de Alfara en poco menos de media hora; la sigo a la derecha unos 300 m. para desviarme a cruzar el Barranc de la Conca y ascender por la misma pista a un nuevo collado sin nombre, desde donde ya tengo a la vista el Barranc de Vallfiguera



En este collado hay un cruce de caminos en el que me hago un lío buscando el de descenso, es el peligro de los tracks teóricos... Hay que dejar dos desvíos, uno a cada lado, y seguir por la pista que desciende directamente hacia Vall Cervera. Este es el nombre que recibe la parte inferior del barranco, hasta pasar un grupo de masos y granjas



Salgo a la pista principal para dejarla en seguida, antes de cruzar el torrente, por un sendero a la derecha que irá remontando el valle. La cosa se pone interesante



Durante buena parte del ascenso voy dejando masos en ruinas a uno y otro lado



El sendero cada vez va a mejor, algunos rincones encantadores... Los masos y los canales que se han conservado son buena prueba de la actividad que tenía el valle años atrás



Ahora el sendero es muy cerrado entre el bosque; paso por una bauma que puede servir de refugio...



...y al poco rato se vuelve a abrir, dejando una buena vista de la Tossa de la Reina (izq.) y la Roca Campanari (dcha.)



Tras tres cuartos de hora de leve ascenso alcanzo el Mas del Binso, donde el sendero se desvía a la izquierda



Pero antes, bajo unos metros hasta el río, que aquí baja abundante, para hacer la primera parada del día en un rinconcito muy acogedor



Aunque no me voy a encontrar a nadie durante todo el día, no estoy sólo...



Me faltó poco para darme un remojón integral, ya que el calor era asfixiante, y aún gracias que las nubes formadas por la misma humedad no dejaban pasar del todo el sol. Al final se limitó de la rodilla para abajo. Vuelvo al Mas del Binso, justo encima el sendero engancha con una pista que hay que seguir a la izquierda. De nuevo bosque cerrado...



Aquí las encinas van ganando terreno, la vegetación de ribera se ha quedado abajo. Por encima, la Tossa de la Reina lo vigila todo



Al cabo de una media hora hay que seguir otra pista a la izquierda, que pronto pasa junto a la Cova del Tormo (no está muy a la vista y no tenía ganas ni tiempo de ponerme a buscarla). Al terminar la pista, se continúa por un sendero unos 500 m., hasta encontrar una enorme pedrera que hay que pasar de la mejor manera posible



El Barranc de Vallfiguera se cierra, empieza el espectáculo. Sobre todo, QUE A NADIE SE LE OCURRA METERSE con lluvia ni tormenta, hielo, fuerte viento... Aquí el aislamiento es total (ni móviles ni leches) y un imprevisto puede convertirse en odisea.

Este tramo es precioso por el paisaje y agotador por la inexistencia de sendero alguno, y entre estas paredes tan altas, el GPS no sirve de mucho. Nada más empezar, para bajar al barranco hay un destrepe de unos 4-5 m. que tiene tela; y una vez ahí, lo mejor es ir siguiendo los hitos, que no son muy visibles, pero en la mayoría de casos señalan la única salida posible, aunque parezca difícil



Al cruzar el lecho, enfrente se adivina la entrada a un sendero entre los árboles; en seguida se desvía, creo que por la derecha viene el camino a las Gúbies desde el Toscar. Se supone que hay que seguir por la izquierda, tras apartar una maraña de ramas; me meto un tramo por la selva virgen y poco después vuelvo a aparecer en el río de piedras



Aquí por ejemplo, los hitos señalaban una entrada entre los árboles por la que parecía imposible pasar, pero la alternativa era trepar eso...



Otro peldaño que hay que evitar por fuerza, casi siempre el escape está por el lado derecho en el sentido de la subida



Al menos está señalizado, poco discretamente la verdad, pero es que no hay alternativa... o para arriba, o media vuelta



Y tras un buen rato remontando rocas como tanques de grandes, llego al punto clave... El desvío hacia Caro por la izquierda, las Gúbies por delante



Desvío señalizado para gnomos, más discreto que la pintada de antes



Dejo la mochila tras unas rocas -no hay nadie, pero por si acaso- y continúo, el barranco gira a la izquierda...



Hay que remontar un par de pasos complicados entre las rocas, y a la derecha se abre un tajo de entre 3 y 5m. de ancho, como mucho, por unos 100 de alto. Insisto en que no hay que pasar con mal tiempo, porque una avenida de agua por aquí tiene que ser realmente curiosa. Recomendaría además llevar casco, por lo que vendrá después.

Desde abajo no se podía apreciar la altura ni el final; sólo se que al entrar se me puso la piel de gallina. Y no suelo poner vídeos, pero la verdad es que el lugar se lo merece


Para quien no tenga ganas y/o tiempo, un repaso rápido



Aunque las fotos no le hacen justicia, supongo que la poca luz que había las distorsiona bastante



Parece que se acaba pero no, hay más...



Vistazo arriba



Debí recorrer unos 200 m., hasta que encontré un paso equipado con un cable, indicativo de que a partir de aquí, la cosa se complica. Media vuelta...



...y a volver a disfrutar, por un momento sólo, porque...



En un momento dado oí por encima un "catacrack" que en décimas de segundo me trajo muy malos recuerdos... A tres metros delante mío, caían un par de piedras del tamaño de una nuez, suficientes para hacer un buen estropicio. Me pegúe a la pared, esperando que sólo fuera eso, y aceleré el paso hacia la salida. Por eso venía lo del casco; y ya de paso, que a nadie se le ocurra imitarme y venirse sólo por aquí, confieso que fue bastante irresponsable por mi parte



En fin, vuelvo a bajar a por la mochila, me pego la merienda y continúo hacia Caro, que se me está haciendo tarde. A partir de aquí ya vuelve a haber sendero (el track se pierde continuamente), pero espera un ascenso de 140 m. de golpe por el Pujador de les Gúbies...



...incluyendo una corta trepada



Al final, ya se puede ir otra vez a dos patas, pero sigue subiendo de mala manera



Este es el camino de acceso desde el refugio de Caro y desde la carretera de Roquetes, en la llamada Corba d'Alfara; creo que es más habitual que el que he seguido desde Vallcervera. A partir de aquí empiezan las vistas al barranco desde lo alto



Y hacia atrás, con las Rases del Maraco al fondo



Poco a poco el ascenso se suaviza, vuelven algunos tramos de bosque de cuento de hadas



En los pocos tramos en que no tapan los árboles se adivinan les Gúbies desde arriba, creo que es ese corte a la izquierda del pino



Todavía queda alguna sorpresa, el Salt del Ximenot, pero no tengo la suerte de verlo con agua



Al enlazar con el GR 171, se ven a lo lejos las montañas de Alfara, por donde andaba esta mañana. En un día sin niebla se vería ahi atrás el Montaspre y Cardó a lo lejos



Al entrar en el GR vuelvo a la confianza de un itinerario señalizado y que ya recorrí meses atrás, en sentido inverso, aunque no recordaba yo que subiera tanto... La Tossa de la Reina vista desde el GR



Paso junto a la Font dels Bassiets, ahora seca; el barranco cambia de orientación y ya se alcanza a ver la Mola de Catí por detrás...



Finalmente, ya sólo queda alcanzar las casas de la urbanización del Mascar para acabar la jornada en el Refugi Mont Caro, a los pies de la cima que le da nombre



GR 5 (1): Sitges - Olesa de Bonesvalls

La primera salida del grupo "Kaminito, kaminito" que hemos montado en el Facebook, con la idea de ir haciendo una etapa de GR cada mes, ha sido al Massís del Garraf, a recorrer la primera etapa del GR 5, el "Sender dels Miradors". Este sendero forma como un cinturón verde alrededor de Barcelona, atravesando los parques naturales de Garraf, Montserrat, Sant Llorenç del Munt i l'Obac, Montseny y Montnegre, finalizando en Canet de Mar tras recorrer 214 km.


Track sobre mapa 1:50.000 del ICC
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El track en Wikiloc


Perfil y más datos


En Sitges hay que subir en dirección al cementerio, paasndo bajo la autopista del Garraf; al final del polígono industrial Mas Alba hay una rotonda, donde dejamos dos coches (otros dos nos esperaban en Olesa). Empezamos a caminar por una pista que remonta el Barranc de l'Estellar



Al cabo de 1,2 km., un sendero a la izquierda permite evitar un par de curvas de la pista. Al fondo, Sitges y el mar



Volvemos a la pista y alcanzamos un collado (192 m.), desde donde salen varios caminos. Cogemos el segundo de la izquierda (N), que desciende suavemente en medio de un pinar...



...para pasar junto a un campo y remontar luego unos metros hasta el Coll de l'Entreforc (185 m.), atrás el bosque que hemos atravesado



Una vez en este collado, con un antiguo mas en ruinas, seguimos por la derecha, llaneando



Nos dirigimos hacia el Coll de la Pota de Cavall, que queda a la derecha del Puig d'en Carbonell



El sendero asciende muy suavemente, aunque ahora se ha acabado el bosque, mientras disfrutamos de los barrancos desérticos del Garraf



Al llegar al Coll de la Pota de Cavall (217 m.) vemos al fondo (E) algunas de las cimas principales del macizo: el Mata-redona (izq.) y la Morella (dcha)



Entre este collado y el siguiente, tenían que aparecer los indeseables... ni dos palmos de sendero, pues ellos tienen que meterse por ahí, se ve que si no, no son felices. Evidentemente, quien tuvo que dejar paso fuimos nosotros. Tocó tragar bilis para no escupir sapos, víboras y culebras, aunque se me escapó algún que otro improperio... Dónde están los Mossos cuando se les necesita???



En fin, volvamos a lo nuestro... Hacia atrás queda la costa, Vilanova i la Geltrú al fondo



En seguida alcanzamos el siguiente collado (242 m.), al que algunos mapas también le llaman Coll de la Pota de Cavall



En el descenso, contemplamos el Garraf en todo su esplendor; la Morella, techo del macizo, en el centro, queda medio oculta por las nubes



Desde aquí veíamos aquella pista a lo lejos... habrá que subir por ahí?



Primero hay que bajar hasta el Barranc de Jafre, donde nos encontramos con el GR 92-3  (Vilanova i G. - Pla de Querol)



Durante el corto tramo que van juntos ambos GRs, nos encontramos con el único habitante del parque que hoy ha perdido la vergüenza



A los 300 m. dejamos el GR 92, que sigue a Jafre y la Plana Novella, para subir por la pista que antes veíamos desde lo alto. Pasamos primero por las ruinas del Maset de Dalt



Es un corto tramo de 1,2 km. de pista ascendente, sin ninguna sombra y el calor empieza a apretar



En el Coll de la Llebreta (239 m.) giramos a la derecha por un estrecho sendero señalizado hacia Can Grau; después de todos los incendios que ha sufrido esta sierra, parece que la vegetación quiere renacer de sus cenizas... aunque a su vez se convierte en el mejor combustible para los fuegos que vendrán



Rodeamos el Puig d'en Borregaire y cuando los pinos lo permiten, aparece el pequeño pueblo de Olivella al norte



Del otro lado, el Garraf a nuestros pies, la Morella al fondo



Ya tenemos Can Grau a tiro de piedra



Al cruzar la pequeña carretera del Rat Penat, que une Castelldefels con Olivella, encontramos la masia de Can Grau, documentada ya el s. XVI, que ahora acoge una casa de colonias y el observatorio astronómico. Un buen lugar para repostar; la sombra de esa higuera va a estar muy disputada



Aunque alguna lagartija prefiere el sol



Desde aquí se domina buena parte del Garraf, desde la Morella a la izquierda, medio tapada, hasta la Serra de Bonaire, a la derecha, en el límite con el Baix Penedès



Desde Can Grau seguimos por pista, pasando bajo el Puig de la Mola, otro de los techos del macizo



Por el otro lado se abren los barrancos que bajan hacia el Penedès; al fondo, la calima impide ver la Talaia del Montmell



En una curva de la pista, cruzamos el GR 92-3 de la Clota a Castellet; al poco rato dejamos la pista momentáneamente, junto al Corral de l'Esquerrà...



...y al volver a ella, en el fondo del barranco, pasamos junto a la entrada de l'Avenc de l'Esquerrà, el más profundo del Garraf



Seguimos unos metros por la pista anterior hasta que un sendero se desvía a la derecha, para ir a buscar un nuevo barranco, el Fondo de l'Astor, por el que seguiremos un largo trecho



Un nuevo camino a la derecha nos conduce a un tramo curiosamente húmedo, después de todo el secarral que hemos atravesado...



En seguida vamos a salir a la riera de Begues; el final de la etapa ya se acerca



A un lado tenemos el barrio de la Figuera...



...y al otro, las viñas cubren el Pla de l'Hospital



Antes de terminar la jornada, una última sorpresa en forma de monumento



El Hospital de Cervelló (s. XIII) acogía a los peregrinos que viajaban por el antiguo Camí Ral de Barcelona a Vilafranca del Penedès



Uno de los pocos hospitales medievales que se ha conservado casi íntegramente
 


Ya sólo nos queda cruzar la carretera de Begues para entrar en Olesa de Bonesvalls, final de trayecto por hoy. Una merecida cerveza nos espera