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GR 11: Simplemente, Irati (1)

Cuando conseguí pasar el puerto de Urkiaga y bajar hasta el valle de Sorogain, no me vi con fuerzas para continuar el GR 11 por el mal estado de mis rodillas. Más a las malas que a las buenas, conseguí llegar andando hasta Aurizberri / el Espinal por carretera, por cierto una carretera maravillosa. Ahí conseguí alojamiento y pude volver a Pamplona para recoger mi coche.

Después de un par de días, ya descansado y motorizado, me acerqué a recorrer el objetivo principal de mi viaje: la Selva de Irati

Ya tuve un primer contacto con esta zona un año antes, en verano de 2.004; y aunque me dejó muy buen sabor de boca, me quedé con ganas de mucho más... Esta vez planeé un recorrido en forma de 8, entrando por la carretera que desde Orbaitzeta conduce hasta la presa de Irabia, y siguiendo la pista que recorre la orilla norte del embalse hasta las Casas de Irati; desde aquí, un Sendero Local asciende unos metros por las faldas del Lizardoya, para regresar a la pista junto a la Caseta Forestal; volví a cruzar la pista y regresé a la presa por la orilla sur.

La verdad, en esta ocasión se me puso todo a favor: era un recorrido prácticamente llano, así que no me iban a molestar las rodillas; me tocó un día fantástido (aunque con un poco demasiado de viento) y el camino no estaba nada concurrido. Y sobre todo, tuve la gran suerte de encontrar el hayedo más extenso del sur de Europa en todo su explendor, en la última semana de octubre, con un estallido de colores al que las fotos no hacen justicia.

La primera parte del camino discurre toda por pista, desde la presa de Irabia hasta las Casas de Irati, rodeando el embalse en medio del hayedo. En algún claro aparece al fondo el Ori, señor de la zona y primer 2.000 de este lado del Pirineo

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Una tranquilidad absoluta, sólo perturbada por el cantar de los pájaros y de vez en cuando por el fuerte aire...

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... que por otra parte, también permitió un día claro y despejado

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Al acercarse al Puente de la Cuestión, la pista se separa un poco del embalse para seguir el río Egurgui, bajo la atenta mirada del Okabe (1.466 m.)

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En el Puente de Contrasario o de la Cuestión se cruza el Egergoa, que baja de las faldas de Okabe, Mendizar y Artxilondo...

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...y va a almacenar sus aguas en el pantano de Irabia

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Aquí se cruza el GR 11, procedente de Orbaitzeta, tras pasar por el collado Orion y la falda del Mendizar. Será la etapa que completaré un año más tarde

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El Monte de la Cuestión es fronterizo con Francia. El GR no llega a entrar, sino que ha bajado junto al río y va a continuar ahora por la orilla del pantano. Sobre la orilla opuesta asoma el Goñiburu

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Ahora la pista irá muy cerca de la orilla

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Todo el camino es espectacular, la vista no descansa y hay para echarle una foto a todos y cada uno de los árboles, sus sombras...

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... sus formas ...

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... pero sobre todo su colorido. A partir del desvio hacia la Caseta Forestal, termina la cola del pantano y la pista ahora ya sigue el río Irati

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Pero no por ello deja de ser un continuo espectáculo...

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... de aquellos que tienes ganas de que no termine nunca

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Al final el camino se acerca a las Casas de Irati, donde se encuentra el otro acceso por carretera procedente de Otsagi, por el que continúa el GR 11. Encima del río Irati, por un lado (el que baja al embalse)...

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... y por el otro (el que viene de la falda del Ori)

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Una rápida visita a la ermita de la Virgen de las Nieves...

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... y a los restos del antiguo fuerte militar

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La Selva de Irati continúa por las faldas del Abodi y del Ori

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Pero desgraciadamente me tengo que volver. Continúo unos pocos metros deshaciendo el camino de ida, por la pista, hasta que encuentro un sendero señalizado que asciende suavemente en dirección norte, en medio del hayedo

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Si la ida por la pista ha sido sensacional, la vuelta por este camino promete aún más. A ratos, la hojarasca me llegaba hasta las rodillas.

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Por este camino no encontré absolutamente a nadie... bueno sí, me pareció escuchar un ruido entre las hayas, no me dio ni tiempo a sacar la cámara cuando vi los cuernos de un par de ciervos alejándose monte arriba

No tarda mucho el sendero en volver a la pista principal; la sigo otro centenar de metros en dirección a la presa y cojo el desvío que, pasando por la caseta forestal (que puede servir de refugio libre), se dirige a la orilla opuesta. Descansando en un meandro

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El puente que permite cruzar de una a otra orilla

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Hacia arriba aparece la caseta entre los árboles

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Y una vez habiendo cruzado el río, continúo pantano abajo

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Esta vertiente no tiene nada que envidiar a la contraria

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Es más, va más cerca de la orilla y no tiene tanto arbol tapando, así que de vez en cuando permite unas vistas del pantano que no había observado hasta ahora
(clicar encima para ver grande)


Pero en fin, todo lo bueno se acaba

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Me acerco de nuevo a la presa donde me espera el coche...

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... y me despido de Irati con la promesa de volver, que cumpliré un año más tarde

Serra d'Ensija: Cap Llitzet o Gallina Pelada

Con los calores que están cayendo estos días ya va bien recordar alguna invernal. Esta la hicimos con Marc en enero de 2.008, y entre nosostros pasará a la historia por... bueno, por lo que vendrá después. No hacía mucho frío ni había demasiada nieve, así que nos acercamos a una de las montañas menos conocidas del prepirineo catalán, entre los Rasos de Peguera y el Pedraforca. Quizá por la cercanía del coloso del Berguedà, quizá por la modesta altura de sus cimas, la Serra d'Ensija no es uno de esos sitios donde la masificación casi hace perder las ganas de subir. Y espero que siga así por mucho tiempo...

(track teórico sobre mapa de la editorial Alpina)
Además, a esta sierra le tengo un cariño especial. Aquí tuve mi primer contacto con la "montaña" en mayusculas. La Gallina Pelada fue mi primera cima, en otoño de 1.988, cuando subimos por la vertiente norte con los compañeros de la UEC de Gràcia. Desde entonces, sólo había vuelto para hacer una etapa del GR 107. Y lo que en aquella ocasión me pareció poco menos que un martirio, con un mochilón más grande que yo (de aquellos con hierrajos desmontables que se te clavan en la espalda), para el que nos estuvimos dos días enteros, pues ahora hicimos una ruta más larga que se me hizo una matinal muy agradable y con unas vistas de órdago. Y si no, vean, vean...

(Algunas fotos son de Marc)

Accedimos por la pequeña carretera que desde la central térmica de Cercs, en el Eix del Llobregat, sube al pueblo de Sant Corneli y continúa hasta la Creu de Fumanya. Allí dejamos el coche y continuamos por la pista, asfaltada al principio, que sube hasta la antigua estación de esquí de Rasos de Peguera. Hacía frío, a primera hora de la mañana...

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Desde aquí se ve un buen trecho de la ascensión que vamos a realizar: subir primero a l'Estret (collado a la izquierda) y rodear por detrás la Roca Gran del Ferrús (centro) para atacar la cima casi resiguiendo la cresta

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El sol iba apareciendo, pero eso no caldeaba el ambiente. Este charquito da prueba de ello

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En el siguiente cruce de pistas, nos reencontramos con la que viene de Peguera. Aquí aparece el GR 107, que seguiremos hasta l'Estret. Pasamos primero por la masía del Ferrús, bajo un pedrusco que parece estar esperando a caerte encima

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Las ruinas de la masía, ahora bajo la mirada de la Roca Gran del Ferrús

Mientras vamos subiendo se abren valles por debajo, totalmente desconocidos para los profanos de esta tierra: la Vall de l'Aigua de Llinars

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Y por encima, unos paredones que dan ganas de ponerse a treparlos

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Entre tanto, seguimos subiendo por el bosque. Atreyu aparece entre los árboles cual alegre hobbit...

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... y el Coll de l'Estret se va acercando, mientras las paredes de roca se cierran cada vez más

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Poco antes de l'Estret, con el bosque que vamos atravesando y los Rasos de Peguera detrás

Entre medio de la niebla, de vez en cuando, aparece una silueta muy familiar, como la cresta de un dragón

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Primera parada en l'Estret. La Vall de l'Aigua d'Ora por debajo

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Hacia Poniente, otras montañas no muy frecuentadas: las sierras del Cap del Verd y el Port del Comte detrás

A partir de l'Estret, dejamos el GR 107, que se dirige al Coll del Portet y Gòsol; cambiamos de dirección y parece que vayamos a subir directos hacia la cima de la Gallina Pelada

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Mientras tanto encontramos el único paso "respetable", por así llamarlo, de la ascensión. No tiene nada del otro mundo, que no sea un tremendo patio por debajo; como para ir rodando otra vez hasta la masía del Ferrús. Con nieve, ya no se si lo hubiéramos pasado, porque no acojonaba pero imponía respeto

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En fin, nada que no nos impida continuar hasta casi la azotea de la Roca Gran del Ferrús, que antes veíamos desde abajo. Aquí empezamos a tomar conciencia del tremendo "mar de nubes" que cubría media Catalunya. No era la típica niebla matinal, como nos había parecido al principio, sino que a la hora que era y con el calor que empezaba a meter, parecía que no iba a disiparse

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Eso era ahí abajo, en el llano, porque lo que es en el monte, pegaba un lorenzo considerable. Los Rasos de Peguera aparecían cercanos y limpios de cualquier atisbo de nube o niebla

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Seguimos subiendo por el bosque hasta encontrar un falso collado muy poco por debajo de la cresta principal. Foto de Atreyu con el menda tapando el Pedraforca y el Cadí al fondo

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Este era otro de esos sitios que dices: no hay peligro de caerse, pero como me caiga, no me paro hasta ahí abajo

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Enlazamos ya con la última rampa...

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...antes de aparecer en el tramo final de cresta. Ya tenemos la cima a tiro

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Y ahora descubrimos la vertiente norte, mucho más nevada y con un perfil muy diferente. Por ahí subí yo hace 20 años

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Aquí también contemplamos el mar de nubes que cubre todo lo que hay por debajo de 1.000 m.

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Últimos metros de cresta. Tampoco tiene ninguna dificultad, pero no hay que bajar la guardia en ningún momento, pues un resbalón nos llevaría de nuevo al coche por la vía directa

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Ahí está...

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20 años después para mí, y por primera vez para Marc, la cima de la Gallina Pelada o Cap Llitzet, 2.321 m.

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Vamos con las panos desde la cima
(clicar encima para verlas grandes)





Tras el almuerzo y la sesión de fotos en la cima, continuamos la ruta programada. No nos hubiera costado nada reseguir la cresta para disfrutar aún más de las vistas, pero al ser un continuo sube y baja y como ya estabamos algo cansados, nos alejamos de ella unos pocos metros...

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...mientras seguimos contemplando el Pedraforca y el Cadí hacia el norte...

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...para irnos acercando al cercano refugio Delgado Úbeda, en los Rasos d'Ensija

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Aquí llega el camino normal de subida desde la pista de Coll de la Trepa, en la carretera de Saldes a Gòsol. Tengo poco recuerdo de la primera vez, pero después del palizón que significó para mí, me parece que prometí no volver a pisar una montaña en mi vida. Hay que ver como pasa el tiempo...

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Nostalgias aparte, continuamos en dirección al collado que separa la Creu de Ferro (otra de las cimas de la sierra) de los Rasos d'Ensija. Un terreno sin ninguna complicación


Desde el collado no puedo evitar desviar la vista de nuevo al mar de nubes que llega hasta el Montseny

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Aquí iniciamos el descenso por un barranco, casi directos de nuevo a la Creu de Fumanya

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Se le llama el Barranc de les Pedregoses, y parece que ha habido algún alud, años atrás

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De ahí salimos a un sendero, luego a una pista y en pocos minutos al coche otra vez...

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... pero no acabaron ahí las aventuras de estos dos jóvenes intrépidos.
Justo antes de salir, Marc me dijo:

- Recull la càmara que te la deixaràs a sobre del cotxe
Y le contesto:
- Tranquil, que ara l'anava a agafar

Continúa en el blog de Marc y en los hilos correspondientes de Mendiak (sobre la primera excursión y la de la semana siguiente para ir a buscar la cámara). El cachondeo que nos pegamos (a mi costa) y la suerte que tuve, fueron mayúsculos

Gracias otra vez a Marc, sin su ayuda no existiría ahora este repor... ni mi cámara



GR 92 (18): Montcada i Reixac - Baixador de Vallvidrera

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3h50' - 16,4 km.
30-4-2005

El GR 92 continúa recorriendo la Cordillera Litoral Catalana. La serralada de Marina ya queda atrás, y ahora toca atravesar la Serra de Collserola. La cercanía de la gran ciudad tiene sus ventajas e inconvenientes: muy buena comunicación en ambos extremos de la etapa, incluso en puntos intermedios; pero bien poca tranquilidad, ya que éstas son las montañas favoritas de los más de 2 millones de barceloneses (y vecinos) para desestresarse los fines de semana.

Track teórico sobre mapa 1:50.000 del ICC
Pinchar en el mapa para verlo grande

El primer tramo, desde Montcada hasta el acceso al cementerio de Collserola, es totalmente prescindible; empieza cruzando bajo dos lineas de tren, una autovía y una autopista (y casi todo al mismo tiempo!) y rodea el Turó de Montcada por el norte; lo único aprovechable aquí es la vista sobre el Vallès, sus ciudades y sus polígonos industriales. Es casi mejor seguir por el PR C-35, que tiene mejores vistas. El GR se acerca a las calles de Santa Maria de Montcada y ambos se vuelven a juntar al llegar al polígono industrial del Coll de Montcada, uno de los peores recuerdos que guardo de todo el GR. Por ahí no ha limpiado nadie las calles en muchos años.


En el acceso al cementerio de Collserola, en la carretera N-150, hay una parada de autobús que viene desde Barcelona (Fabra i Puig) y que permite ahorrarse este primer tramo sin ningún aliciente.Tras cruzar la autopista C-58, el GR se aleja poco a poco del asfalto y, dejando de lado el cementerio, entra propiamente en el parque de Collserola. Desde el mirador de la Serra de na Joana hay buenas vistas sobre el Turó de Montcada, el Vallès y más al fondo la Serralada de Marina

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Desde ahí se baja para seguir la Vall de Sant Iscle por una pista, al principio muy concurrida, que pasa por la iglesia que le da nombre: Sant Iscle de les Feixes.

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La pista se desvía hacia la zona del cementerio. El GR, ahora por sendero, entra en un oasis de tranquilidad; parece que la multitud de ciclistas y caminantes que suelen frecuentar la zona los fines de semana hayan desaparecido de golpe y porrazo, y que el camino haya entrado en un túnel de una frondosidad espectacular

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Pero el túnel dura poco... sólo hasta que aparece en lo alto de la Serra de Collserola, en la zona conocida como el "Forat del Vent", ofreciendo una panorámica que resulta poco atractiva para un senderista: Barcelona

(clicar para ver grande)

Hacia el interior, se recorta la silueta de Montserrat al fondo, y el Vallès se extiende entre las cordilleras litoral y prelitoral, salpicado en todas partes por los satélites de la gran ciudad

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El GR sigue muy de cerca la divisoria, ahora lado ciudad, ahora lado Vallès. Cruza primero la carretera de Horta a Cerdanyola por el Portell de Valldaura, y luego l'Arrabassada, en el Coll de l'Erola, junto al acceso al Tibidabo. Otra vista de Barcelona en un día un poco más afortunado: la Creueta y el Carmel en primer término; por debajo pasa la carretera de Sant Cugat, l'Arrabassada

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Al poco de entrar en la carretera del Tibidabo, un sendero baja por la derecha hacia el lado Vallès. Encima queda el templo que corona Collserola y que da nombre a la montaña del Tibidabo

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Aunque ésta es más alta y más nueva

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Entre los árboles se adivina el extremo meridional de la sierra: Sant Pere Màrtir, detràs del barrio de Vallvidrera

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Primero por sendero y después por pista, el GR se va acercando al final de la etapa, en la estación del Baixador de Vallvidrera de los FGC. Al lado mismo está Vil·la Joana, la finca donde Mossen Jacint Verdaguer pasó sus últimos años. Convertida en museo, merece también una visita

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Etapa en Andarines
(la última que publiqué en esta web, luego me entró la vagancia)



GR 7 y 175: Montblanc - Miramar - la Riba (feb. 2008)

Para continuar con el GR 7 desde l'Illa, donde lo dejé la última vez, hasta la Riba, tenía que inventarme filigranas con el transporte público; además me quedaba una etapa muy corta, así que alargué el recorrido desde Montblanc, siguiendo la Ruta del Cister (GR 175) hasta Prenafeta. Una vez aquí seguí por la variante que rodea la vertiente oriental de la Serra de Miramar, por no repetir el tramo que ya había hecho de Prenafeta a l'Illa, aprovechando así para ascender dos cimas centenarias que caen muy cerca: el Tossal Gros y la Cogulla.

(track teórico sobre mapa del ICC;
clicar en el mapa y en las panos para verlos grandes)

Dejé el coche en Montblanc, para ir a recuperarlo después en tren desde la Riba. La capital de la Conca de Barberà se sitúa bajo los montes de la Serra de Poblet, una zona cargada de historia y de monumentos

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El primer tramo es prácticamente llano y pasa unos cientos de metros junto a la autopista AP-2. A partir del Mas de Gassol, el camino asciende levemente para acercarse a la Serra de Miramar

Poco antes de llegar a Prenafeta, la iglesia de Santa Anna

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Y siguiendo por un agradable camino llego a Prenafeta, a los pies de la Serra Carbonària o de Miramar

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Iglesia de Sant Salvador de Prenafeta

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En lo alto se adivinan los restos del Castell de Prenafeta

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En Prenafeta se deja el GR 175, que continúa en dirección a Santes Creus, y poco después se cruza el GR 7. La última vez que vine por aquí, desde Bellprat y Cabra del Camp, cogí la variante GR 7-8 que enlaza directamente Prenafeta y l'Illa, por la vertiente occidental de la sierra; en esta ocasión continué por el itinerario principal del GR, más largo, ya que asciende al Coll de Prenafeta para dar la vuelta hasta l'Illa por el pequeño pueblecito de Miramar, en la vertiente oriental.

En todo caso, el camino que asciende al Coll de Prenafeta debe llevar ahí muchos años. Todavía se conservan algunos tramos empedrados

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En cambio, parece que del Castell de Prenafeta se conserva bien poco; desde abajo, tan sólo se ven dos columnas de piedra

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En el Coll de Prenafeta cambia la vertiente, el GR empieza el descenso hacia Miramar. Pero antes, tenía muy a mano una cima que promete muy buenas vistas

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Un sendero bien marcado supera los 200 m. de desnivel que separan el Coll de Prenafeta de la cima del Tossal Gros

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Tossal Gros, 867 m.

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Aún con la bruma que impedía ver el mar, las vistas son espectaculares hacia todas las direcciones: el Camp de Tarragona

La Serra Carbonària en primer término, culminada por la cima de la Cogulla; detrás el valle del Francolí

Las Muntanyes de Poblet, con Montblanc a sus pies

La Conca de Barberà; muy a lo lejos se intuían unas cimas nevadas...

Serra de Miramar en primer término; detrás, las sierras que separan la Conca de Barberà del Penedès, y más al fondo la Serra de Miralles, de donde viene el GR 7

La Serra de Miramar a la izquierda y el Alt Camp con el Motnmell al fondo

Vuelvo al Coll de Prenafeta e inicio el descenso hacia la vertiente marítima. Las antenas delatan la posición de la Cogulla

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Tras un corto descenso el GR continúa por una pista, llaneando a los pies de la Serra Carbonària

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Un paseo muy agradable, pero que puede ser un infierno en los meses más calurosos

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Parece que la divisoria es una buena cresta, está llena de cortados por todas partes

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Siempre que vengo por Tarragona, me sorprende (gratamente) lo bien marcados que están por aquí los senderos. Aunque llevaba la topoguía, prácticamente no la tuve que usar en ningún momento. Además, una buena red de caminos secundarios permite muchas combinaciones, ya sea desde Valls, Figuerola del Camp o el Pla de Santa Maria

Una última cuesta me deja en la entrada de Miramar

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Un pequeño pueblo agregado de Figuerola, que conserva todo su encanto

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Bocata en la plazoleta...

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... y a seguir, que me queda un buen tute todavía. Aunque no pude hacer ninguna foto que haga honor al nombre del pueblo; la neblina me impedió mirar el mar

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El GR supera un corto desnivel hasta encontrar un collado donde vuelve a la vertiente interior, pero antes, me desvío unos pocos metros hacia la cima de la Cogulla (786 m.)

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Vista atrás hacia el camino que acabo de recorrer: la Serra de Miramar, con el Alt Camp a la derecha y la Conca de Barberà a la izquierda

Y lo que me queda por delante: bajada hacia l'Illa y de ahí a Vilaverd y la Riba, ambas poblaciones junto al curso del río Francolí

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Montblanc a lo lejos

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Vuelvo al collado y empiezo a bajar, con las Muntanyes de Poblet como telón de fondo

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En l'Illa, agregado de Montblanc, vuelvo a encontrarme con la variante GR 7-8

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L'Illa es otro pueblecito tranquilo, ajeno al tráfico de la carretera N-240 que pasa unos metros por encima

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Después la bajada continúa cercana a un barranco. La Cogulla parece vigilar desde lo alto las casas de l'Illa

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Finalmente vuelvo a terreno llano, tras cruzar bajo las vías del AVE

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El camino está rodeado de pequeños huertos, olivares y masos

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Se accede a Vilaverd por el Pont d'Argüelles sobre el Francolí, aunque el GR no llega a entrar

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Las últimas estribaciones de la Serra de Miramar van a caer junto al valle del Francolí

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El río forma un pequeño estrecho entre Vilaverd y la Riba, por donde pasan también la carretera C-14 y la vía del tren

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No hace muchos años se construyó la variante de Vilaverd y la Riba, así que ahora no hay casi tráfico en la carretera antigua. Solo quedan unos cientos de metros...

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...hasta el final de la etapa

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La Riba se asienta junto al lugar donde el río Brugent vierte sus aguas al Francolí

Las casas se escalonan a un lado y otro del río, que entra a partir de aquí en la comarca del Alt Camp, antes de verter sus aguas al mar junto a Tarragona

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Última estampa de la Riba la nuit

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Con esta etapa ya enlacé dos de los tres sectores del GR 7 que he recorrido, el primero de la Riba a Capçanes (lo alargaría unos meses después hasta Rasquera con Talòs) y el segundo de Pinós a la Riba. Tan sólo me faltaría enlazar la frontera andorrana con el Santuario de Pinós, en el Solsonès. Cuando acabe este último tramo (espero que este año), que actualmente ya he avanzado hasta Tuixèn, sólo me quedará cruzar el Ebro y adentrarme en los Ports de Tortosa para completar el recorrido del GR 7 en Catalunya